Enclavado en la sierra del Totonacapan, se encuentra este pueblo pintoresco de belleza singular, conocido por el contraste en la arquitectura con detalles coloniales y sus construcciones de piedra laja blanca labrada en pisos y paredes; rodeado de sus paisajes verdes bañados de majestuosas cascadas y hermosa pozas. Desde las montañas desciende el agua que da forma a la cascada “El diablo” que se une con la poza “La junta” a través del callejón natural por donde fluye el río. 

Imperdible es conocer la Unidad de Manejo “El jabalí”, otro de sus atractivos naturales, en donde se apoya la conservación de la vida silvestre con reproducción del jabalí de collar, tepezcuintle y el venado cola blanca. 

Transitar sobre sus calles empedradas con olor a pimienta, nos permite observar desde los diferentes miradores naturales, las casas con grandes patios que son testigos de mudos cuando en ellos se secaba a sol la vainilla. En el mes de noviembre puedes disfrutar del inigualable “Festival Internacional de Globos de papel China”, donde se exponen y elevan las majestuosas creaciones artísticas, derivadas de las manos de los jóvenes artistas, quienes recrean la tradición y costumbre de los abuelos desde su cosmovisión juvenil.