La propuesta de la creación de este manual de procedimientos se justifica en dos factores de incidencia, la oferta; representada por la práctica de la medicina tradicional gracias a la enorme riqueza de recursos naturales que poseen en conjunto las siete regiones del estado. Identificados por la presencia de la flora, la trascendencia del legado y conocimiento de sus pueblos, así como la enorme labor y responsabilidad que conlleva el ejercerla día a día convirtiéndose en alivio y socorro de familias. Por otro lado, el segundo factor se desprende de la demanda; es decir, todas aquellas personas que recurren a la búsqueda de estas prácticas bajo la premisa de que es el mejor método para hallar solución, y en el menor de los casos, como última opción una vez que se han agotado todas las fuentes. Lejos del beneficio que conlleva directamente a las personas con salud deteriorada, quienes realizan estas prácticas contribuyen al fortalecimiento de la identidad local, regional y estatal; propiciando así la cohesión social, pues el aporte e intercambio de conocimiento y procedimientos ancestrales genera el empoderamiento de los grupos indígenas. Concederles poder va más allá de hacerles sentir orgullosos de sus costumbres y raíces que generan identidad, reside de cierta forma, en concientizar acerca de que esas actividades que realizan por hábito, porque les fueron heredadas; en algunos casos ya representan una alternativa de ingreso que se puede trasladar a niveles exponenciales, convirtiéndola en una oportunidad que sumada a los esfuerzos y la aplicación de este manual contribuya al desarrollo del turismo de salud en Veracruz. Es así como a través de los siete capítulos de este manual se ubican inicialmente los pueblos indígenas que la practican; las principales técnicas, métodos e incluso elementos mediante los cuales se hace posible el desarrollo de sus actividades. Destacando así que, la medicina tradicional representa el desarrollo del turismo de salud como un nicho de mercado al que indudablemente se le debería de apostar y visualizar como una oportunidad en la reactivación económica, a la que constantemente se sumen esfuerzos por hacer de ello un elemento evolutivo que dé lo mejor de sí mismo; recordando que la mejora continua es considerada un factor esencial en el desarrollo del ser humano.